cómo cuidar tus audífonos

24 septiembre 2026

Cómo cuidar tus audífonos y accesorios

Los audífonos están diseñados para utilizarse durante muchas horas cada día. Están expuestos continuamente al cerumen, el sudor, la humedad, el polvo y los productos cosméticos, por lo que necesitan unos cuidados básicos para conservar su funcionamiento.

Saber cómo cuidar tus audífonos y accesorios ayuda a reducir averías, mantener una buena calidad de sonido y prolongar la vida útil de los dispositivos.

No se trata de realizar una limpieza complicada. Incorporar una pequeña rutina diaria, mantenerlos alejados de la humedad y revisar periódicamente filtros, cápsulas y otros componentes puede marcar una gran diferencia.

A continuación te explicamos cómo hacerlo correctamente y qué consejos de limpieza de audífonos tener en cuenta.

¿Por qué es importante cuidar los audífonos?

Un audífono contiene componentes electrónicos muy pequeños y sensibles.

Al mismo tiempo, algunas de sus piezas se encuentran dentro o muy cerca del conducto auditivo, donde están expuestas al cerumen y a la humedad durante buena parte del día.

La falta de mantenimiento puede provocar:

  • Disminución del volumen.
  • Sonido distorsionado.
  • Interrupciones.
  • Pitidos.
  • Problemas de carga.
  • Acumulación de cerumen.
  • Obstrucción de filtros.
  • Deterioro de tubos o cápsulas.
  • Averías relacionadas con la humedad.

Una correcta limpieza y conservación contribuye a mantener los audífonos en buenas condiciones durante más tiempo. El NIDCD recomienda mantenerlos alejados del calor y la humedad y limpiarlos siguiendo las indicaciones del profesional, ya que tanto el cerumen como las secreciones del oído pueden dañarlos.

Cómo cuidar los audífonos diariamente

La mejor forma de mantenerlos es convertir su limpieza en una rutina.

El final del día suele ser un buen momento, ya que los audífonos permanecerán varias horas sin utilizarse.

1. Lávate las manos antes de manipularlos

Antes de retirar o colocar los audífonos:

  • Lava tus manos.
  • Sécalas completamente.
  • Evita tener restos de crema o productos cosméticos.

Así reduces la cantidad de grasa, suciedad y humedad que llega al dispositivo.

2. Limpia la superficie del audífono

Una vez retirado del oído, limpia suavemente la carcasa con un paño seco y limpio.

Dependiendo del modelo, puede utilizarse un producto específicamente diseñado para audífonos, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante o del audioprotesista.

No debes sumergir el audífono en agua.

Tampoco conviene utilizar directamente:

  • Alcohol.
  • Agua oxigenada.
  • Detergentes domésticos.
  • Perfumes.
  • Productos abrasivos.
  • Desinfectantes no indicados para audífonos.

La parte electrónica debe mantenerse seca.

3. Comprueba la salida del sonido

Uno de los problemas más habituales es la acumulación de cerumen en la salida del sonido.

Una pequeña cantidad puede ser suficiente para reducir notablemente el volumen.

Comprueba diariamente:

  • El auricular.
  • El molde.
  • La cápsula o domo.
  • La salida del sonido.
  • Los orificios de ventilación.

Si observas cerumen, utiliza únicamente los utensilios de limpieza recomendados para ese modelo.

Nunca introduzcas agujas, alfileres ni otros objetos metálicos.

Cómo limpiar los filtros anticerumen

Muchos audífonos incorporan pequeños filtros que impiden que el cerumen penetre en el receptor. Con el uso, estos filtros pueden llegar a obstruirse.

Una señal habitual es notar que:

  • El audífono suena más bajo.
  • Parece que deja de funcionar.
  • Un oído se escucha menos que el otro.
  • El sonido aparece y desaparece.

Antes de pensar que existe una avería electrónica, conviene comprobar el estado del filtro.

Los filtros pueden sustituirse mediante herramientas específicas suministradas por el fabricante. El procedimiento cambia entre marcas y modelos, por lo que es importante seguir las instrucciones recibidas en el centro auditivo.

No existe una frecuencia universal para cambiarlos: algunas personas producen más cerumen que otras y necesitan sustituirlos con mayor regularidad.

Cómo cuidar las almohadillas de los audífonos

Cuando se busca información sobre cómo cuidar las almohadillas de los audífonos, normalmente se hace referencia a las pequeñas cápsulas, domos o adaptadores de silicona que se colocan en el extremo del receptor de determinados audífonos.

Estas piezas están en contacto directo con el conducto auditivo y pueden acumular:

  • Cerumen.
  • Grasa.
  • Restos de piel.
  • Humedad.

Por eso deben revisarse con frecuencia.

Limpieza diaria

Cuando retires los audífonos:

  1. Comprueba visualmente la cápsula.
  2. Retira suavemente la suciedad superficial con un paño apropiado.
  3. Revisa que la abertura no esté obstruida.
  4. Deja que el dispositivo permanezca seco antes de guardarlo o cargarlo.

No utilices objetos punzantes para limpiar el interior.

¿Se pueden lavar las almohadillas?

Depende completamente del tipo de pieza y del modelo.

Algunas partes desmontables pueden limpiarse según las instrucciones del fabricante, mientras que otras deben sustituirse cuando están deterioradas o sucias.

No sumerjas nunca el receptor ni la parte electrónica.

En algunos sistemas de tubo fino, las guías de audiología del NHS recomiendan limpiar el domo cuidadosamente y utilizar herramientas específicas para el tubo. También advierten de que determinados domos deben sustituirse en lugar de volver a montarse una vez retirados.

Por eso, si no estás seguro de si una pieza concreta puede lavarse o retirarse, consulta antes con tu centro auditivo.

¿Cada cuánto se deben cambiar las almohadillas o domos?

No existe un plazo idéntico para todos los usuarios.

Dependerá de:

  • El modelo.
  • Las horas de utilización.
  • La producción de cerumen.
  • La humedad.
  • El material de la cápsula.
  • Las indicaciones del fabricante.

Conviene reemplazarlas cuando:

  • Se endurecen.
  • Cambian de color.
  • Presentan grietas.
  • Pierden su forma.
  • No sujetan bien el audífono.
  • Están deterioradas.
  • El profesional recomienda su sustitución.

Una cápsula en mal estado también puede modificar el ajuste del audífono dentro del oído.

Protege tus audífonos de la humedad

La humedad es uno de los principales enemigos de los componentes electrónicos.

Aunque muchos dispositivos actuales ofrecen cierto grado de resistencia al agua, eso no significa necesariamente que puedan utilizarse durante cualquier actividad acuática.

Como norma general, quítatelos antes de:

  • Ducharte.
  • Bañarte.
  • Nadar.
  • Entrar en una sauna.
  • Utilizar determinados tratamientos capilares con agua.

Si practicas deporte y sudas mucho, limpia y seca correctamente los audífonos al terminar.

Mantener los dispositivos alejados de la humedad forma parte de las recomendaciones básicas de conservación de los audífonos.

¿Qué hacer si el audífono se moja?

Si accidentalmente entra en contacto con agua, no intentes acelerar el secado utilizando:

  • Un secador de pelo.
  • Un radiador.
  • Un horno.
  • Un microondas.
  • Una fuente directa de calor.

El calor excesivo puede dañar los componentes.

Retira la batería si el modelo lo permite y utiliza el sistema de secado recomendado para tus audífonos.

Si se han mojado considerablemente o han quedado sumergidos, contacta con tu centro auditivo antes de seguir utilizándolos.

Utiliza un deshumidificador cuando sea necesario

Algunos usuarios pueden beneficiarse de un sistema de secado o deshumidificación específico para audífonos.

Existen:

  • Recipientes con cápsulas desecantes.
  • Sistemas eléctricos de secado.
  • Cargadores que incorporan funciones de deshumidificación en determinados modelos.

Pueden resultar especialmente interesantes para personas que:

  • Sudan mucho.
  • Viven en zonas húmedas.
  • Practican deporte frecuentemente.
  • Utilizan los audífonos durante muchas horas.

El sistema adecuado depende del dispositivo, por lo que conviene utilizar uno compatible.

Cuidado de los audífonos recargables

Los audífonos recargables eliminan la necesidad de cambiar pilas frecuentemente, pero también requieren algunos cuidados.

Mantén limpio el cargador

El polvo o la suciedad pueden acumularse en los puntos de contacto.

Límpialos siguiendo las instrucciones del fabricante y mantén la base de carga en un lugar:

  • Seco.
  • Limpio.
  • Bien ventilado.
  • Alejado de fuentes de calor.

Colócalos correctamente

Antes de acostarte, comprueba que cada audífono queda situado en la posición correcta y que el indicador confirma que ha comenzado la carga.

Si por la mañana uno de los dispositivos no se ha cargado, revisa primero:

  • Su posición.
  • Los contactos.
  • La alimentación del cargador.
  • El cable.
  • La toma eléctrica.

Cómo cuidar los audífonos con pilas

En los modelos que utilizan pilas desechables:

  • Utiliza el tipo de pila indicado.
  • Comprueba la polaridad antes de introducirla.
  • No fuerces el portapilas.
  • Retira las pilas agotadas.
  • Guarda las pilas en un lugar seco.

El NIDCD recomienda sustituir las pilas agotadas inmediatamente y mantener tanto los audífonos como las pilas de repuesto lejos del alcance de niños y animales.

Esto último es especialmente importante porque las pilas de botón pueden ser peligrosas si se ingieren.

Cuidado de los moldes auditivos

Los moldes también acumulan cerumen y deben mantenerse limpios.

En determinados audífonos retroauriculares tradicionales, el molde y el tubo pueden separarse del dispositivo electrónico para su limpieza.

Es fundamental asegurarse de que estén completamente secos antes de volver a conectarlos.

No debe mojarse la carcasa electrónica.

Las recomendaciones concretas varían según el tipo de molde y audífono. Algunas guías de audiología permiten lavar determinados moldes desmontados con agua templada y jabón, siempre dejando que el tubo se seque completamente antes de reconectarlo al audífono.

¿Cómo cuidar los tubos?

Los tubos de determinados audífonos pueden acumular humedad, cerumen o suciedad.

Además, con el tiempo pueden:

  • Endurecerse.
  • Agrietarse.
  • Perder elasticidad.
  • Cambiar de color.

Un tubo deteriorado puede afectar a la transmisión del sonido.

Si utilizas un audífono con tubo fino, pueden existir herramientas específicas para limpiarlo. No introduzcas objetos improvisados porque podrías perforarlo o modificar su diámetro.

Cuando el tubo se encuentra deteriorado, lo adecuado es sustituirlo.

Cuidado de los accesorios Bluetooth

Muchos audífonos actuales utilizan accesorios adicionales, como:

  • Micrófonos remotos.
  • Accesorios para televisión.
  • Mandos de control.
  • Cargadores.
  • Dispositivos de transmisión Bluetooth.

Estos elementos también requieren mantenimiento.

Conviene:

  • Mantenerlos secos.
  • Utilizar únicamente cargadores compatibles.
  • Limpiar sus superficies regularmente.
  • Evitar golpes.
  • Transportarlos en su funda.
  • Actualizar el software cuando el fabricante lo recomiende.

Si un accesorio deja de conectarse, comprueba primero su batería y reinicia el emparejamiento antes de pensar que existe una avería. Descubre también cómo ponerse audífonos de bluetooth.

Cuidado del estuche de los audífonos

El estuche protege los dispositivos cuando no están siendo utilizados.

Sin embargo, también puede acumular polvo y suciedad.

Límpialo periódicamente y asegúrate de que esté completamente seco antes de guardar los audífonos.

No guardes los dispositivos sueltos:

  • En bolsillos.
  • Dentro de bolsos.
  • Sobre mesas.
  • Junto a llaves o monedas.

Un estuche adecuado reduce considerablemente el riesgo de golpes y pérdidas.

Cuidado con lacas, perfumes y cosméticos

Los productos cosméticos pueden introducir pequeñas partículas o humedad en los componentes del audífono.

Por eso, cuando utilices:

  • Laca.
  • Perfume.
  • Maquillaje.
  • Protector solar.
  • Cremas.
  • Productos para el cabello.

Es preferible aplicarlos antes de colocarte los audífonos.

El NIDCD recomienda específicamente evitar utilizar laca u otros productos capilares mientras se llevan puestos los dispositivos.

¿Dónde debes guardar los audífonos?

Cuando no los utilices, deben permanecer en su estuche, cargador o sistema de secado correspondiente.

Evita dejarlos:

  • En el cuarto de baño.
  • Cerca de un radiador.
  • Al sol.
  • Dentro del coche durante días calurosos.
  • Cerca del fregadero.
  • Al alcance de niños.
  • Al alcance de mascotas.

Los perros, especialmente, pueden sentirse atraídos por el olor de los dispositivos y morderlos.

Haz una revisión antes de pensar que están averiados

Si un audífono deja de sonar correctamente, realiza primero unas comprobaciones básicas.

Si no se escucha nada

Comprueba:

  1. Que esté encendido.
  2. La batería o nivel de carga.
  3. El filtro anticerumen.
  4. La salida de sonido.
  5. La cápsula.
  6. La conexión con el receptor.

Si se escucha muy bajo

Revisa especialmente la presencia de cerumen en filtros y salidas de sonido.

Si produce un pitido

Puede deberse a:

  • Una colocación incorrecta.
  • Acumulación de cerumen.
  • Un molde mal ajustado.
  • Una cápsula inadecuada.
  • Algún cambio en la adaptación.

Si el problema persiste después de las comprobaciones básicas, es recomendable llevar el dispositivo al centro auditivo.

Revisiones profesionales de los audífonos

Aunque realices correctamente el mantenimiento diario, es recomendable que los audífonos sean revisados periódicamente por un profesional.

Durante una revisión pueden:

  • Realizar una limpieza más profunda.
  • Comprobar el estado de los filtros.
  • Revisar tubos y cápsulas.
  • Comprobar el funcionamiento de los micrófonos.
  • Analizar el estado del receptor.
  • Revisar el cargador.
  • Actualizar el software.
  • Comprobar la programación.
  • Ajustar el dispositivo si ha cambiado tu audición.

El mantenimiento doméstico y el profesional se complementan.

Errores frecuentes al cuidar los audífonos

Algunos hábitos pueden reducir considerablemente la vida útil de los dispositivos.

Evita:

  • Ducharte con ellos.
  • Guardarlos húmedos.
  • Utilizar un secador para eliminar humedad.
  • Introducir alfileres en las salidas de sonido.
  • Utilizar productos de limpieza domésticos.
  • Aplicar laca con los audífonos puestos.
  • Dejarlos al sol.
  • Guardarlos sin protección en un bolsillo.
  • Ignorar un filtro lleno de cerumen.
  • Intentar desmontar componentes electrónicos.

Cuando tengas dudas sobre la limpieza de una pieza concreta, es mejor preguntar antes de manipularla.

Rutina diaria para cuidar tus audífonos

Una rutina sencilla puede ser suficiente.

Por la mañana

Antes de colocarlos:

  1. Comprueba que están cargados o tienen batería.
  2. Revisa visualmente la cápsula.
  3. Asegúrate de que no haya cerumen.
  4. Comprueba que ambos funcionan correctamente.

Por la noche

Cuando te los quites:

  1. Límpialos con un paño adecuado.
  2. Comprueba los filtros.
  3. Revisa las cápsulas.
  4. Elimina restos visibles de cerumen.
  5. Guárdalos en su cargador o sistema de conservación.

Solo necesitas unos minutos.

Preguntas frecuentes sobre cómo cuidar los audífonos y accesorios

¿Se pueden limpiar los audífonos con alcohol?

No es recomendable aplicar alcohol directamente sobre un audífono salvo que el fabricante indique expresamente que ese producto es compatible. Utiliza únicamente productos específicos para el dispositivo.

¿Puedo lavar los audífonos con agua?

No debes lavar ni sumergir la parte electrónica del audífono. Algunas piezas desmontables pueden admitir procedimientos de limpieza específicos, pero depende del modelo.

¿Cada cuánto debo limpiar los audífonos?

Conviene realizar una revisión y limpieza superficial diariamente. Los filtros, tubos, domos y otros componentes deben revisarse periódicamente y sustituirse cuando sea necesario.

¿Cómo cuidar las almohadillas de los audífonos?

Revisa las cápsulas o domos diariamente, elimina el cerumen superficial y sustitúyelos cuando estén deteriorados. No los retires ni los laves sin comprobar previamente las instrucciones correspondientes a tu modelo.

¿Por qué mi audífono se escucha cada vez más bajo?

Una causa frecuente es un filtro anticerumen o una salida de sonido obstruidos. También puede deberse a problemas en el receptor, la batería o la programación. Si después de limpiar el dispositivo continúa sonando bajo, solicita una revisión.

¿Debo dejar los audífonos en el cargador toda la noche?

Los modelos recargables están diseñados para utilizarse con sus sistemas de carga específicos. Sigue siempre las instrucciones del fabricante respecto a la carga y almacenamiento.

¿Qué hago si mi audífono se moja?

Retíralo, sécalo externamente y utiliza únicamente un sistema de secado compatible. No apliques calor directo. Si se ha mojado mucho o ha quedado sumergido, contacta con el centro auditivo.

¿Puedo dormir con los audífonos?

En general, los audífonos convencionales se retiran para dormir. Así descansa el oído y se aprovecha ese periodo para limpiar y cargar o secar los dispositivos.

Un buen mantenimiento ayuda a alargar la vida de tus audífonos

Aprender cómo cuidar tus audífonos y accesorios requiere muy poco tiempo y puede evitar muchos de los problemas más habituales.

Mantenerlos limpios, controlar el cerumen, protegerlos de la humedad, revisar sus filtros y utilizar correctamente el cargador ayuda a conservar tanto su rendimiento como su calidad de sonido.

En Biacustic podemos ayudarte a realizar el mantenimiento de tus audífonos, revisar sus componentes y resolver cualquier problema de funcionamiento.

Si notas que uno de tus audífonos ha perdido potencia, produce pitidos, presenta problemas de carga o simplemente hace tiempo que no lo revisas, solicita una revisión para comprobar que continúa funcionando correctamente.

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